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Del 17 al 27 de Enero de
cada año la Iglesia Católica celebra
la festividad de San Sebastián
Las Fiestas Patronales de
San Sebastián son únicas en Nicaragua y están por encima de cualquier
celebración del país. En ellas los nicaragüenses expresan sus más
autenticas conexiones con sus raíces indígenas y españolas. Muchos
de los bailes, canciones y costumbres son verdaderas tradiciones que se
remontan a cientos de años cuando los primeros españoles arribaron a
Nicaragua. Las fiestas no son un acto de nostalgia, pero si la
integración de rituales pre-colombinos con el catolicismo y su historia es
tan fascinante como sus colores, costumbres y música.
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Un día antes
de su fiesta, el día 19 de Enero, se celebra una Santa Misa y luego la
imagen de San
Sebastián sale de su
Basílica para
dirigirse al poblado de Dolores, que esta ubicado entre Jinotepe y
Diriamba.
Ahí se encuentra con sus Amigos, San Marcos y Santiago. Este
encuentro es conocido como El Tope.
Al iniciar
su recorrido,
San Sebastián es escoltado por el
pueblo, los bailes típicos y
los hípicos. La bandera de la Iglesia
Católica tremola delante del Santo como rindiendo un homenaje a la querida
imagen de "Guachan", a como los Diriambinos llaman cariñosamente a
San Sebastián. A su orilla van los priostes, le siguen el
Toro Huaco, estos forman una baya,
para que la imagen marche por el centro de las calles, le siguen el baile
de
El Guegüence, El
Gigante,
las Inditas y
El Viejo y La Vieja. Al
momento que los Santos se encuentran, ellos son levantados y bajados por
los cargadores en señal de reverencia, regocijo y alegría. En este
preciso momento se suenan las campanas de la Iglesia, se lanzan los juegos
de pólvoras, se hacen sonar las marimbas y la música de los chicheros.
Todo esto anuncia que
San Sebastián ha iniciado su fiesta.
Las celebraciones duran varios días, en el año 2008 serán desde el Sábado
17 al Domingo
27 de Enero.
La
festividad de San Sebastián es una
bellísima tradición que se ha mantenido a través del paso de los siglos y
que los habitantes de
Diriamba quieren que sus
hijos y las generaciones futuras la conserven.
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