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La Novena de la Purísima Concepción de María.

 

DIA TERCERO

 

1.- CANTO:

 

2.- ORACIONES INICIALES

(De pie)

Todos:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Todos:

YO CONFIESO ante Dios Todopoderoso y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los Santos y a vosotros hermanos, que intercedáis por mí ante Dios Nuestro Señor Amén.

 

3.- PETICION:

ESCUCHAD ¡OH TIERNA MADRE!

De tus hijos el clamor,

Te pedimos nos protejas

Con tu Manto Salvador.

Pobre el hombre que no alcanza

Tu divina protección

Y tu nombre no grabado

En su pobre corazón.

Para dar luz Inmortal Siendo Vos alba el día.

Todos:

Sois concebida María sin Pecado Original.

 

4.- ORACION PARA TODOS LOS DIAS:

¡Oh Reina de los ángeles y de los hombres, Purísima Virgen María, la más bella, encantadora y tierna de todas las criaturas hechas por Dios!

En Vos no hubo doblez, ni odio, ni engaño, ni calumnia, ni injusticia de ninguna clase, porque Dios quería a su Madre el ser más perfecto, para que nosotros sus hijos, imitando su manera de vivir, lleguemos a ser como ella.

Te damos gracias, ya que por Vos hemos recobrado la amistad de Dios que perdieron nuestros primeros padres en el Paraíso Terrenal.

Te alabamos porque Dios te escogió para ser su Madre y Madre nuestra.

Bendita seas porque en tu vientre purísimo Dios se hizo hombre para estar muy cerca de nosotros y de nuestros problemas.

Te rogamos Purísima Señora que nos enseñes a conocer verdaderamente a tu Hijo Jesucristo; a profundizar su Palabra que apasiona grandemente a quienes con sinceridad la meditan y la ponen en práctica.

Haz Señora, que cada día de esta Novena, aprendamos a comprender, amar y respetar y amar a nuestro prójimo. Amén

 

5.- CANTO:

 

6.- LECTURA:

(Sentados)

Evangelio de San Lucas 1, 39-56.

MARIA VISITA A SU PRIMA ISABEL

Por esos días María partió apresuradamente a una ciudad de Judá en la región montañosa.

Entró apresuradamente a la casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Al oír Isabel su saludo, el niño saltó en su vientre.

Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó en alta voz: «Bendita eres entre todas las mujeres y

bendito es el fruto de tu vientre. ¿Quién soy yo para que venga a visitarme la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. Sí, feliz tú que creíste, porque sin duda se cumplirá lo que te prometió el Señor’.

María dijo entonces: «Glorifica mi alma al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque se ha dignado mirar a su humilde esclava y desde hoy todas las generaciones me proclamarán bienaventurada, pues el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.

Su nombre es Santo. Y su compasión con los que le temen pasa de padres a hijos.

Manifestó su fuerza salvadora y dispersó a los de corazón soberbio. Derribó a los poderosos de sus tronos y elevó a los humildes.

Llenó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.

Siempre compasivo, socorrió a Israel, su servidor, como lo había prometido a nuestros antepasados a Abraham y a sus descendientes para siempre.

María se quedó cerca de tres meses con Isabel y después volvió a su casa.

 

7.- CONSIDERACION

Santa Isabel llena del Espíritu Santo, saluda a la Virgen María con estas palabras: ‘Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre».

Son las mismas palabras con que también nosotros te saludamos.

El himno de alabanza a Dios que entona la Virgen María (el Magnificat) nos recuerda que Dios rechaza a los soberbios, a los poderosos, a los que creen que todo lo pueden con el dinero o con sus influencias políticas.

En cambio, alaba a los humildes, a los que no tienen poder ni influencias, sino que tienen toda su confianza puesta en Dios. De éstos es el Reino de los cielos.

AQUI SE HACE LA PETICION (Un rato de silencio)

 

8.- TRES AVES MARÍAS

Primera Avemaría:

Dios te salve María Santísima, hija de Dios Padre,

Virgen Purísima antes del parto,

alcánzanos Señora la virtud de la fe:

DIOS TE SALVE MARIA... (Cantada).

Segunda Avemaría:

Dios te salve María Santísima, madre de Dios Hijo,

Virgen Purísima en el parto,

alcánzanos Señora la virtud de la esperanza:

DIOS TE SALVE MARIA... (Cantada).

Tercera Avemaría:

Dios te salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo,

Virgen Purísima después del parto,

alcánzanos Señora la virtud de la caridad:

DIOS TE SALVE MARIA... (Cantada).

 

9.- OREMOS

(De pie)

Acepta soberana Señora, nuestro saludo de: Reina y Señora de nuestros corazones. Tú fuiste feliz porque creíste. Nosotros queremos creer firmemente en la doctrina de tu Hilo Jesucristo para hacer felices a los demás y así glorificar al Señor uniéndonos a ti, la llena de Gracia. Amén.

 

10.- LA JACULATORIA DE ESTE DÍA SERÁ:

«BENDITA TÚ ENTRE TODAS LAS MUJERES»

 

11.- CONCLUSIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

¡Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea

pues todo un Dios se recrea

en tan graciosa belleza!

A Ti celestial Princesa,

Virgen Sagrada María,

te ofrezco en este día:

alma, vida y corazón

¡mírame con compasión

no me dejes Madre mía!

 

12.- CANTOS Y ALABADO FINAL

ALABADO FINAL

Alabado sea el Santísimo

Sacramento del Altar

Y María concebida

Sin pecado original. ( 3 veces)

Alabemos a la Reina,

De la corte celestial,

Que es María concebida

Sin pecado original.

Y los Angeles del cielo

Cantan hoy con alegría

Y nosotros en la tierra,

Alabamos a María.

Démosle al contrario guerra

Cantando con alegría,

¡Viva en los cielos y tierra

La Concepción de María!

Amén, Jesús y María,

San José es mi compañía,

Pues María es mi abogada,

Hasta en la última Agonía.

¿Quién causa tanta alegría?

¡La Concepción de María!

¡Viva la Concepción de María!

¡Viva, viva, viva!