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Los Trajes
El
Traje de la indita consta
principalmente de güipil y manta. El güipil es una blusa corta, suelta
por la cintura, sin mangas, bastante ajustada al tronco. Es de tela
muy fina, por lo general de seda de colores vivos (rojo, azul, verde,
amarillo o celeste), preciosamente decorado con lentejuelas, chaquiras
y piedras de colores, distribuidas de una forma caprichosa o
representando motivos vernáculos. La manta es de tela fina de algodón
o de seda, con franjas horizontales de color azul, rojo, verde o
amarillo. Se arrolla bien al cuerpo, cubriendo desde la cintura hasta
las rodillas.
Se sujeta a cualquier
lado con un broche, en donde se coloca un ramito de flores silvestres
principalmente resedas. completan el atuendo:
a) Una pañoleta de
seda, generalmente de color rojo, que se aplica sobre el cuadril
opuesto al broche, rematando las dos puntas con este;
b) Un sombrero redondo,
no muy aludo, forrado con seda, de color que armonice con el güipil,
con dos o tres plumones de diferentes colores en la copa;
c) En la mano
izquierda, un guacal grande, cubierto con una servilleta o mantelito
blanco, en que se llevan piezas de pan dulce en forma de gallitos
(gallitos de pan), roscas bañadas, colación o pan de rosa y limoncitos
de dulce.
d) En la mano derecha
un abanico de plumas. Ni el sombrero ni el abanico de plumas son
autóctonos. El sombrero se lo puso la india como imitación del que
veía de la dama española y el abanico según reza la tradición,
constituye un presente u obsequio del galán español a la india.
Lleva, además, la
indita, aros o pendientes de oro, sofocantes de oro, collares de
gruesas cuentas de colores, brazaletes de fantasía, pulseras o
esclavinas de oro y anillos del mismo metal. Va descalza.
La indumentaria del
varón consta de camisa blanca de tela fina, gola corta, mangas largas
ligeramente amplias, pero con los puños apretados y pantalón largo,
blanco con ruedo campana. Lleva en la cintura una bande de seda
brillante, roja o de otro color vivo, con flecos o mechas colgantes, y
un pañuelo de color anudado al cuello a modo de corbata. Va calzado
con zapatillas de charol negro, con cascabeles o chischiles atado en
el nudo de los cordones. En la mano porta una toalla.
Completa el atavío un
sombrero de palma de estilo corriente, colocado con ligera inclinación
hacia atrás, con el borde delantero del ala bastante doblado y una
rosa roja de frente, en el centro del doblez del ala, de donde parten
dos haces de cintas de colores que, arrolladas alrededor de la copa,
se juntan por el trasero con un nudo o broche y cuelgan hasta media
espalda.
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